La experiencia de un sugar baby en México

¡Hola sugar babies!  mi nombre es Lía y tengo 22 años, vivo en la ciudad de Puebla en el centro de México, les contare un poco sobre mí y sobre mi historia con mi sugar daddy. Soy de una familia en la que si bien nunca nos faltó nada a mis 2 hermanos y a mí, siempre teníamos los recursos justos y no había espacio para los lujos y excentricidades, siempre estuve acostumbrada a no pedir más de lo que mis padres me podían proporcionar, cuando comencé a estudiar la universidad los gastos nos comenzaron a rebasar, y empecé a trabajar por las mañanas y estudiar por las tardes evidentemente este ritmo de vida me impedía salir con mis amigas o tener algún novio por ahí, no había tiempo para eso.

Desde que comencé a estudiar mi carrera me hice amiga de una chica llamada Diana, ella provenía de una familia que estaba en el mismo nivel socioeconómico que la mía, pero por alguna razón ella nunca tenía ningún problema para cubrir sus gastos, siempre bromeaba diciéndome que debía conseguir un patrocinador para así no estar sufriendo por no saber cómo iba a pagar esto o aquello. Nunca le hice mucho caso porque pensé que solo lo decía jugando, hasta que una tarde llegó a recogerla a la universidad un señor de aproximadamente 50 años en una camioneta bastante grande.

Cuando nos vimos al día siguiente, me contó que ese hombre era quien pagaba sus colegiaturas y quien le proporcionaba dinero cada vez que lo necesitaba, ella lo había conocido en un sitio web de sugar daddies.

Desde ese día me entró la espinita de la curiosidad, quería conocer más sobre los sugar daddies

Me hice un perfil en el sitio web, pero no le dije nada a nadie, recibí varios mensajes pero ninguno de los perfiles me llamaban la atención, hasta que llegue al perfil de Emiliano, era un hombre de 46 años, su perfil decía que era ingeniero y en su foto lucía muy bien, estuvimos hablando alrededor de una semana antes de vernos, yo le conté que recién descubría el sitio web, que nunca había salido con nadie de ahí pero que sabía bien lo que buscaba, esto era ayuda para solventar mis gastos escolares. Creo que le llamó la atención que no buscara viajes, ropa y ese tipo de cosas (claro que quería todo eso, pero no era mi prioridad)

 

Emiliano dijo que quizás podríamos llegar a un acuerdo pero que primero deberíamos conocernos y ver si entre nosotros existía la química necesaria. Para tranquilidad y seguridad de ambos nos quedamos de ver en un café dentro de una plaza bastante grande, yo esperaba encontrarme a un señor guapo sí, pero cuando llegue y lo vi fue mucho mejor de lo que me imaginaba, la primera impresión que me lleve de él fue la de un hombre atractivo, interesante y muy guapo, realmente no sabía porqué estaba dentro del sitio si era claro que él podría conseguir a cualquier mujer que quisiera y quizás sin ofrecer mucho a cambio.

Platicamos, pusimos las cartas sobre la mesa, yo le gustaba a él y él a mí

El aclaro todas mis dudas, ahora sabía que él estaba buscando ser el sugar daddy de una mujer joven y sin experiencia, ya que en palabras suyas “él quería moldearla a su manera”. Acordamos que eliminaría mi perfil del sitio web ya que el buscaba exclusividad, no fijamos un número de encuentros al mes ya que por su trabajo el a veces tenía tiempo libre y a veces no, por eso era yo quien debería estar libre para cuando el me buscara, en cuanto a su vida familiar el solo dijo que estaba casado pero que eso no representaría un problema para mí, Emiliano es bastante hermético en cuanto a su vida personal, solo se lo que él cree que debo conocer, está bien por mí, no es su vida familiar la que me interesa, solo me interesa lo que vive conmigo.

 

En cuanto a términos económicos él me dijo que me podía dar $15,000 mensuales, pero que si algún mes necesitaba más él se haría cargo, a un no se si en el mundo de los sugar babies esto está bien o no, pero hasta el momento para mi representa una gran ayuda ya que puedo concentrarme al 100 % en mi carrera, dejé mi trabajo en el aeropuerto argumentando en mi casa que había conseguido una beca.

La relación sugar daddy/ sugar baby no es muy distinta a las tradicionales, pero es mejor

Amo ser sugar baby

A Emiliano las veces que lo veo al mes son variadas, pero en promedio lo veo 4 o 5 veces, él tiene un departamento de soltero donde siempre nos vemos, creo que a estas alturas es obvio que nuestro acuerdo incluye sexo y que bueno que es así porque este sugar daddy sabe hacerlo divinamente bien, lo considero el mejor amante que he tenido, cuando hay tiempo nos gusta darnos nuestras escapadas a algún buen restaurante o a bailar, a mi sugar daddy le gusta decir que yo le inyectó energía y vitalidad y a mí me gusta pensar que es así ya que esto quiere decir que estoy desempeñando bien mi papel de sugar baby.

Realmente podría decir que nuestra relación no es muy distinta a la que tienen un par de novios, claro si no fuera porque mensualmente recibo un depósito suyo (sí, creo que es mejor que una relación de novios tradicional).

 

Desde que soy sugar baby y como buena millennial, busco todas mis dudas en internet, ya he leído varias experiencias de otros bebes de azúcar y de algún sugar daddy, esto me permite conocer cómo viven otras chicas que se encuentran en la misma posición que yo, y darme cuenta de que las relaciones sugar daddy / sugar baby son más comunes de lo que yo imaginaba.

La competencia entre sugar babies cada vez es más grande

Cada vez que realizó una búsqueda sobre sugar daddies me puedo dar cuenta que la competencia es mucha, yo llevo poco más de 9 meses con Emiliano y nuestra relación está funcionando bastante bien, ninguno de los dos luce aburrido cuando estamos juntos, pero no quiero confiarme, sé que este tipo de relaciones no son eternas y que en algún momento todo terminara, por eso yo busco que mi sugar daddy invierta en mi educación sí, pero también en mí.

 

Como sugar baby, el gimnasio no puede faltar, este tipo de hombres buscan mujeres atractivas en todos los sentidos, habrán a quienes les gusten las mujeres gorditas pero creo que a los mejores prospectos les llaman la atención las mujeres con cuerpos delgados y en forma, también la ropa sexi sin llegar a ser vulgar, yo siempre trato de lucir lo mejor posible para mi sugar daddy, él se da cuenta y en mi asignación mensual siempre pone algún extra para que me pueda comprar algún regalito para lucir bella.

¿Quieres un sugar daddy?

Un consejo sugar sisters

Existe un dicho que reza “se una dama en la mesa y una puta en la cama” y lo he convertido en mi mantra, creo que es lo que ha hecho que tenga éxito con mi primer sugar daddy y cuando esto llegue a su fin estoy segura que será la mejor manera de seguir por el camino correcto en el mundo azucarado, ya que de ninguna manera pienso dejar de ser sugar baby, después de todo es lo que me garantiza poder pagar mi carrera y vivir una vida sin problemas de dinero.

 

Bueno sugar sisters, está a sido mi experiencia hasta el día de hoy como sugar baby, espero que al igual que a mi les sirva de algo conocer este tipo de historias.


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