La verdadera filosofía de las relaciones azucaradas

Hablemos de las cosas que nos gustan como sugar babies, sé que todas tenemos algo que contar al respecto, y estoy segura de que todas tenemos diferentes razones para ser lo que somos, y que, sin equivocarme, la gran mayoría tiene más experiencias positivas que negativas cuando de relaciones azucaradas se trata.

Aquí entre nos, ¿Qué te latió para ser sugar baby? La verdad es que cada una de las historias es interesante, y cada una es diferente en muchos sentidos, las motivaciones de cada chica son únicas, con ligeras coincidencias, pero finalmente con una autenticidad inigualable.

Ser sugar baby va más allá de la superficialidad con la que se maneja el tema, no sé si te has puesto a pensar que se trata de la superación personal de las personas que se ven involucradas en este tipo de relaciones, es como es; estas relaciones se basan en los acuerdos necesarios y justos para hacer que las cosas funcionen para ambas partes.

 

No sé a qué genio se le habrá ocurrido dar pie a estas relaciones, lo cual sería un tema interesante para investigar, y lo contemplaré en la siguiente entrega, hoy por hoy vamos a filosofar sobre las maravillas de las relaciones azucaradas. Porque esto es lo que nos mueve.

Aquí entre nos, ¿Qué hizo que te adentraras en el mundo azucarado?

La filosofía que envuelve a estas relaciones se basa en el hedonismo puro, todo es placer y nada más, todo es bienestar, “siempre feliz, nunca infeliz”, ¿estamos? Las que ya hemos pasado por una experiencia así sabemos que, en efecto, la buena actitud es un requisito indispensable y por ende esto nos lleva a la felicidad y la plenitud.

“Vamos, es que realmente los tíos maduritos gustan de consentir a las jovencitas”. Y dime a quién le dan pan que llore, podemos decir que ambos estamos necesitados de afecto y algo más, y que se ha creado la maravillosa idea de conseguirlo en el menor tiempo posible, sin rodeos y de modo efectivo.

 

Porque, así como lo ves, las relaciones azucaradas se ejecutan a la brevedad: tú quieres, yo quiero ¡Hagámoslo! Dejando de lado el infantilismo de una relación y cortejo que solían ser los “oficiales”, digamos, a la antigüita. ¡No más rodeos! Bienvenidos al hoy.

Tiempo es lo que nos falta, y ganas de comernos al mundo son las que nos sobran

Estamos atravesando por una época acelerada, cada vez es más la demanda de tiempos. Si desglosamos estos dos factores, la cosa quedaría un tanto así:

Las personas jóvenes, como tú y como yo, a esos a los que nos dicen “milenials” nacimos con un cronometro oculto en nuestro ADN, no conocemos la palabra “paciencia”, y no es que no queramos o no entendamos de qué se trata, simplemente que cada vez hay más posibilidades de crecer, más demanda, mucha competencia, y todos queremos ser los numero uno. Y tú sabes que solo hay cupo para que una persona ocupe ese puesto. Así que sí, estamos a contrarreloj casi siempre, tiempo es lo que más valoramos, porque con el tiempo haces o deshaces a tu antojo, el tiempo es el escenario para lograrlo todo o nada.

Ahora, los maduritos están en la misma situación, pero a la inversa, cuando una milenial sabe que tiene la vida entera, que apenas va comenzando la película y que falta muchísimo por ver, pero la desesperación es por la emoción de saberlo, nuestros queridos maduritos saben que el reloj está llegando a su fin, y necesitan completar sus deseos y anhelos, no se pueden permitir irse sin antes conquistar sus propias metas, y al igual que nosotras jovencitas, ellos van a contrarreloj, ambos vamos en sentidos opuestos, por motivaciones un tanto diferentes, pero finalmente, a contrarreloj.

 

¿Será acaso esta la razón por la que existen sugar babies y sugar daddies en su mundo azucarado? No lo dudo, pues ambos buscan los extremos, pasarla bien, encontrar cosas nuevas y no irse sin tener algo que contar, cerrar los ojos y saber que estás en el camino correcto, sintiendo y viviendo, permitiéndose ser felices, y saber vivir el momento. ¡Comerse al mundo, tal cual!

Llegando al acuerdo perfecto

Ambas partes comparten esa emoción por la vida, y han encontrado satisfacer esa necesidad de “más y más”, llegando al acuerdo perfecto: el madurito ya tiene kilometraje bien recorrido, ya cuenta con una estabilidad económica para ofrecer el patrocinio del “party”, y la chica joven ofrece su bella compañía, y de los dos se arma un combo extraordinariamente perfecto. Al final, es como que ambos buscan exactamente lo mismo, y mejor aún, ambos obtienen algo que los lleva a la máxima satisfacción.

Claro, esto hablando sobre el aspecto de la diversión, porque verás, las relaciones azucaradas son como una cebolla, cada vez encontrarás más y más capas, la profundidad es tal que no terminas de entender su bella complejidad, y creo que la sociedad mojigata resulta un tanto injusta cuando señala con tal ligereza y desagrado a las relaciones de azúcar, no pueden ver el trasfondo que conlleva, y no se quieren permitir entenderlo

Esto es como una oda para esos sugar daddies y sugar babies que están por ahí, regados no sé en qué parte del mundo, pero que sé que existen, que sonríen al recordar o al hablar de su acuerdo, y para esas chicas que han logrado avanzar gracias a este acuerdo, todos merecemos ser escuchados y no menospreciados por los vagos prejuicios.

 

Alrededor del mundo cientos y miles de personas encuentran un gran beneficio con una relación de este tipo, pues tienen metas que de uno u otro modo han conseguido concretar utilizando los beneficios de un sugar daddy, o de una sugar baby, no veo porqué no puede un hombre maduro beneficiarse de la compañía de una joven mujer. 

La parte mas dulce de las relaciones azucaradas

Hombres maduros con mujeres jovenes

Este tipo de relaciones brinda en ambas direcciones los beneficios que fluyen por su conductor. Por un lado, está ese hombre maduro que desea compartir su tiempo con una mujer, porque simplemente es una necesidad humana, y como en otro artículo habíamos hablado, curiosamente los hombres optan por mujeres jóvenes debido a una condición genética, la preservación de la especia, inconscientemente el hombre buscará a la mujer joven pues esto implica mayor posibilidad de fertilización, y claro, no nos espantemos, es solo un dato curioso, no estoy diciendo “vayan y tengan familia” haha.

Entonces, si el hombre maduro tiene la necesidad de compartir su tiempo con una mujer más joven, ya sea por que la naturaleza llama, o porque simplemente es su gusto, es libre de hacerlo, porque puede y quiere, ¿qué otra razón se necesita? Y encontrando a una sugar baby logra satisfacer esa necesidad, y claro, muy seguramente se tratará de un hombre que no tiene el tiempo para cortejar a la antigua, por lo que este acuerdo le cae como anillo al dedo.

 

Por el otro lado tenemos a la chica joven, que puede que necesita un poco de ayuda para salir adelante, puede que tiene planes muy grandes para su vida, y puede que sea una persona que se esfuerza mucho para lograrlo, pero falta ese pequeño empujón. Y te lo digo así porque a mí en más de una ocasión me han dicho que me gusta lo fácil, por acceder a ser una sugar baby, y yo creo que es una acusación muy injusta, y estoy segura de que más de una podría identificarse conmigo, hablo por ellas y por mí.

Relaciones que te ayudan a lograr tus metas

¿Cómo puedo ser una chica que quiere todo en la mano si tengo dos empleos, estudio la universidad y de paso soy mamá soltera? Pinto bien para caer en las garras del lado oscuro ¿cierto? Yo la verdad es que amo la estabilidad, por lo que una relación con un Sugar daddy me queda perfecta, me hacen sentir bien, me apoyan económicamente y estoy segura, con una sola persona, como si fuera una pareja común, a diferencia de que se trata de un cuerdo.

Sé que más de una chica se encuentra en mi situación, por lo que a las personas que nos juzgan, primero pónganse en nuestros zapatos.

Tal vez los prejuicios negativos vienen debido a que la mayoría de los sugar daddies son hombres casados, y puedo entender los porqués, y claro es un tema verdaderamente delicado y no quiero ofender a nadie ni herir susceptibilidades, lo único que puedo decir es que cada persona es libre y no pertenece a nadie, y cada uno es responsable de sus propios actos. Lamento si Disney nos lavó el cerebro en el tema del amor.

 

Entonces, como ves, si una chica accede a estos acuerdos, sus razones muy pero muy validas tendrá. Y si ese hombre especial quiere contribuir, qué bien. Ayuda es ayuda, aquí y en china, y cada uno elige la causa que más le acomode, porque finalmente esto se trata de una causa, una motivación, independientemente de la diversión, es un apoyo a una persona que tiene metas. 

Bienvenidos sugar daddies y sugar babies a las relaciones azucaradas

Nuevamente, ser sugar baby o sugar daddy va más allá de sexo, de dinero, no seamos tan vulgares para creer que solo se trata de eso, y si es así como piensan, disculpa, pero no le hacen honor a este estilo de “romance”.

Si eres un hombre maduro que piensa contribuir socialmente, (porque esto es así a largo plazo, una contribución social), y patrocinas la carrera profesional de una chica, su negocio, o la asesoras, no sé cuál sea la ayuda que ofreces, piensa que estas haciendo un bien mayor impulsando a la productividad, esa mujer que se ve beneficiada por ti es una persona funcional para la sociedad, y estás aportando incluso a la economía, digamos, local.

Y puede que alguien me diga ¡qué cosa dices! Pero realmente es como es, así como lo digo, por eso dije al inicio, hablar de este tema de modo superficial es injusto, porque se trata de cambiar vidas, de mejorar las cosas, de ayudar a que una persona logré sus metas, de compartir, de crecer, de ser feliz. Y si tú eres una chica que necesita apoyo, considera esta opción, es una sugerencia sutil que te puedo hacer

Bienvenidos a los que piensan entrar a este mundo, y bien por las y los que ya son parte de él, nos encantaría conocer sus opiniones y anécdotas al respecto. 


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