Soy un hombre con una peculiar manía, me considero un experto sugar daddy; digamos que me encanta coleccionar momentos, pero no cualquiera, mi debilidad son las mujeres jóvenes, de buen porte, pero sin pulir.

Tengo complejo de rescatista, pues para mí resulta irresistible “adoptar” a una chiquilla para sacarla adelante, digamos un empujón de caridad, y no es que me cobre el favor como un patán, en este caso ellas ganan y yo también.

Soy un empresario reconocido en mi ciudad, ante la sociedad soy una persona “decente”, y me gusta mantener ese prestigio, soy casado y tengo 3 hermosos hijos, mi familia es fácilmente el prototipo de la familia de TV o de catálogo, todo a la perfección, pero esto no me impide ser un canijo, de lo cual por supuesto, no me arrepiento.

A mis 50 años he aprendido que hasta para engañar o ser infiel debe haber ciertas normas a seguir, cada cosa en su lugar, todo a su momento. No puedes ser igual con tu esposa que con las chiquillas, eso que ni qué.  Ni tampoco me expongo al público en mis aventuras, que te puedo decir, me encanta vivir el momento, con cada una de mis mujeres, las que han sido parte de mi vida.

 

Me gusta llevar dos estilos de vida, me ayuda a salir de la rutina y el aburrimiento, llegado a la edad de la responsabilidad te resulta reconfortante tener una fuente de escape mental, donde encuentras la relajación absoluta y esta paz mental la he encontrado en mis aventuras.

Cómo me convertí en sugar daddy…

Empecé en estas andadas a los 35 años, cuando un día de buenas a primeras conocí a una chica de la vida galante en una de las reuniones de trabajo, como sabrás es muy común que, saliendo de un día laboral lleno de estrés, los hombres solemos aprovechar la oportunidad para visitar un club nocturno y desahogar cualquier frustrante acontecer del día.

En aquella época yo aún era un asalariado como cualquier otro, claro que ganaba buen dinero, no tanto como ahora, pero me defendía en el aspecto económico, soy arquitecto de profesión y trabajaba para una constructora, y con los colegas nos reunimos aquella noche.

Rodeados de chicas hermosas y sedientas de billetes, todos entusiasmados compartiendo un agradable momento, disfrutando de la vista y los servicios que estas nobles mujeres ofrecen, diversión de la buena y para adultos, ¿qué más puedes pedir después del ajetreo laboral? Entre las acompañantes se encontraba Paloma, una bella petite de cabello negro, lacio y largo, con la perfección física de pies a cabeza, el sueño de cualquier hombre, con una cara de ángel que derrite a cualquiera, aún la recuerdo con aprecio.

 

Recuerdo que la bella Paloma se mostraba muy cohibida en ese lugar, y que en un esfuerzo muy grande por disimular su timidez me saludó. Yo tenía un rato observándola, había captado mi atención por completo, y conversamos un poco, le invité unos tragos, me mostré muy generoso. La pequeña estaba incursionando en ese empleo nocturno, era su primera noche, durante la charla salieron a relucir sus motivos para hacer lo que hacía y se notaba su ligera tristeza al hablar.

Como ya mencioné antes tengo complejo de rescatista y no soporto ver a una dama en aprietos

Le di mi tarjeta de presentación, le hice saber que cualquier cosa que necesitara podía contar conmigo; ella era madre soltera y tenía 22 años, aunque realmente parecía de menor edad. Guardó mi tarjeta y afortunadamente tuve el privilegio de saber de ella nuevamente.

Al día siguiente recibí una llamada telefónica a mi oficina y se trataba de ella, fue grato saber nuevamente de esa pequeña mujer, me dijo que le gustaría conocerme mejor y yo por supuesto acepté vernos en otro lado, también quería saber más de ella.

Era la primera vez que “sería infiel”, porque era algo tácito. Sucedería tarde o temprano, no te voy a negar que sí me recorrió una sensación de remordimiento que me hizo pensarlo dos veces antes de dar el paso en falso. Pero al mismo tiempo no podía dejar de pensar en lo bien que me había sentido con la compañía de esta chica. Hacía tantísimo tiempo que no me sentía así.

 

Nos vimos al día siguiente de esa llamada, nos citamos cerca de ese bar donde nos conocimos, y la vista era mucho mejor, verla vestida de modo decente y casual, era mucho más bella así, a mi parecer. Charlamos más de nuestras vidas, y no sé cómo ni porqué, pero me ofrecí a apoyarla con la condición de que dejase ese trabajo nocturno. Y he de suponer que ella buscaba esto pues aceptó sin titubear. Es muy posible que ella me haya buscado por esta razón y mordí el anzuelo, pues bien por ambos, creo que nos necesitábamos en dos aspectos diferentes, ella por un lado necesitaba el dinero, para salir adelante y yo en cambio necesitaba sentirme bien en compañía de una mujer que no fuera mi esposa, quería sin duda tener una aventura, pensaba que ya era hora.

Siempre es importante mejorar la calidad de vida de un sugar baby

Le renté un departamento en el que podía vivir tranquila con su hijo, sin la necesidad de salir por las noches a ganarse la vida, yo solía llegar a verla algunos días de la semana y aprecié mucho que no me obligará a convivir con su hijo, no quiero sonar como un patán pero a mí solo me interesaba estar con ella en mis ratos libres así que ella dejaba a su peque con una niñera para darme tiempo de calidad, finalmente ella cuidaba su inversión.

Nunca pude quedarme a dormir con ella, ni con ninguna de mis aventuras. He aquí un ejemplo de las reglas que te mencioné al inicio, a casa siempre llego a dormir, porque así debe de ser, independientemente de mi canita al aire no hay razón para molestar a mi esposa o a mis hijos con la incertidumbre de la realidad, así somos felices todos.

Aparte que no me gusta hacer un click más allá de lo permitido, porque soy consciente que todo es pasajero siempre. Y que se trata de una ayuda recíproca, pero temporal.

Entonces con la bella Paloma duré uno o dos años, me da gusto haber sido una pieza importante de su juego de ajedrez, ella logró concluir sus estudios universitarios gracias a mi apoyo, y se siente una satisfacción invaluable ser parte de ello. Es como si su logro fuera mi logro también, y así he sentido con todas las Sugar babies que he tenido, claro que en aquel entonces el término no era tan popular.

 

No recuerdo exactamente cómo terminó mi relación con Paloma, la recuerdo mucho porque fue la primera, pero el final realmente no lo ubico, y es mejor así, te decía anteriormente, soy coleccionista de buenos momentos así que me quedo con lo mejor de nosotros.

Después de mi primera experiencia con un bebe azucarado la cual me dejó un agradable sabor de boca, pasé algún tiempo” portándome bien”

Cuando apareció otra oportunidad de empezar una nueva relación con otra chica joven ya tenía la experiencia de cómo hacerlo, y me di a la tarea de seleccionar a la siguiente chica con las características y metas similares que la primera, siempre he pretendido apoyar a las mujeres de esta manera, quiero que tengan proyectos personales, aspiraciones realistas y de provecho, de lo contrario no me siento atraído por una relación de varios meses o años, si no cuentan con esta mentalidad pero son bellas, las quiero solo por una noche.

Pero Sharon no podía ser solo para una noche. Era una dulce joven de 20 años cursando la universidad, recientemente había llegado a la ciudad, no tenía padres ni quien la apoyara, pero sin embargo se esmeraba en salir adelante y con la belleza que la caracterizaba, era sorprendente para mi encontrarla trabajando en un restaurante familiar como mesera.

Yo solía llegar a un restaurante cerca de mi trabajo, aun trabajaba para esa constructora y cuando eres un animal de costumbre al menor cambio te percatas y Sharon era la novedad en el lugar, de tanto tiempo yendo fielmente a comer ahí, fue muy fácil notar su presencia. Quedé flechado inmediatamente cuando la vi.

Logré conquistarla y repetí la operación anterior, departamento y visitas algunos días de la semana, para mi sorpresa, aunque ella no necesitaba seguir trabajando, no se retiró, ella realmente tenía la necesidad de ser apoyada por alguien y no dejarse caer fácilmente, recuerdo que juntó mucho dinero y cuando sacó su visa se fue de México, se mudó a Australia y allá continuó su universidad online, fue una sorpresa para mí, no lo esperaba.

 

Esa chica sí que me supo aprovechar y me agradó mucho su determinación, perdimos contacto, pero me alegró haberla conocido y sobre todo haberla ayudado a lograr sus metas. Seguramente hizo de su vida las cosas importantes que tanto anhelaba.

Nuevamente, los logro de mis sugar babies son mi orgullo

Y te podría contar de todas y cada una, la historia casi siempre es la misma, casi todas son chicas jóvenes y bellas que necesitan un pequeño empujón pero que por sí solas son mujeres extraordinarias que seguramente igual lo lograrían sin mí, pero qué chiste tiene pasarla mal si está la opción de ser feliz y pasarla increíblemente genial en compañía de alguien que te apoye.

Hace 5 años me di cuenta de lo que representa ser un sugar daddy que decidí crear un club con mis conocidos, somos un grupo de alrededor 10 amigos, todos adinerados y viejos que compartimos el mismo gusto por las chicas de este estilo.

La intención de este club nació con la idea de compartir nuestras experiencias y consejos, relajarnos y pasarla bien, como un club de lectura, en este nos compartimos nuestras hazañas, no por ello les faltamos el respeto a las chicas, pero la necesidad de pertenencia está en el ADN humano, y necesitas siempre sentirte parte de algo, en este caso, necesitamos saber que hay más como uno mismo, sentir que eres parte de una hermandad.

No sé si en algún momento dejaré de lado estas ideas y regresé a la monotonía, me pregunto si cuando ello suceda será por gusto o por necesidad, no lo sé, yo ahora mismo me la estoy pasando genial, y mi última relación de sugar daddy fue hace 6 meses.

 

Algunas de las chicas que han sido parte de mi historia me hablan de vez en cuando y me comparten sus logros, y créeme que siempre es agradable escuchar esas anécdotas. Y saber que eres apreciado por una persona en la distancia, que hay alguien que piensa en ti, sin que nadie lo sepa.

ser sugar daddy y sugar baby va más allá de una relación ocasional

La meta siempre debe ser clara, para ambas partes, debe haber una razón de peso que la hace más interesante aún. Al menos a mí me ha sido reconfortante manejarlo así, y la relación sabe más rica cuando hay objetivos planteados desde el inicio, su felicidad es mi felicidad también y ambas partes ganan siempre.

 

Las relaciones azucaradas no son algo nuevo, siempre han existido, pero ahora tienen más aceptación, y será por la demanda que hay. No sé si sea la crisis económica, o la modernidad, pero es posible que esto no cambie. Y qué bien por nosotros los románticos empedernidos.

Tienes curiosidad, no tienes claro lo que quieres, puedes consultar el blog de sharing sugar, ahí puedes ver consejos y experiencias de otros usuarios.


Dejar una Respuesta


INGRESA EN TU CUENTA CREAR UNA CUENTA NUEVA

 
×
 
×
¿HAS OLVIDADO TUS DATOS?
×

Subir

Ir a la barra de herramientas