Quien podría imaginar que ser sugar baby era la llave mágica que abriría las puertas de mi cielo

Todos mis planes de vida se resolvieron a la brevedad con una relación tan dulce como el azúcar que realmente no me di cuenta cómo ni cuándo sucedió, pero te puedo decir que es lo mejor que me ha sucedido en la vida, o al menos en los últimos 5 años.

Cómo comenzar a contarte lo que podría haber sido una historia fatal, dramática y aburrida, terminó siendo la más maravillosa de las historias. Me ha cambiado absolutamente todo el sentido de la vida, he crecido personal y profesionalmente.

 

Yo tenía 27 años cuando conocí a mi querido Abdali, un hindú de 37 años. Verás, cuando nos conocimos fue en una mala racha de mi vida, de la cual no me siento nada orgullosa, pero que tampoco me arrepiento, pues de lo contrario no lo habría conocido. Tenía que suceder, ¿cierto?

 

Es de esas veces que conoces a una persona y sabes en tu interior que se trata de alguien especial e importante, como si conocieras desde hace muchísimo tiempo atrás a esa persona, y no quieres despegarte ni un solo segundo, sientes tan fuerte la conexión, pero no sabes ni porqué.

Ser sugar baby me abrió las puertas

Mis primeras experiencias antes de ser sugar baby

Yo tenía un mes trabajando como acompañante, a lo mucho había visto solamente 3 clientes antes de Abdali, pues tengo empleo de oficina, y eso lo empecé a hacer para obtener ingresos extras, tenía un año separada de mi ex, el padre de mi nena, pero la economía tocó a mi puerta y realmente necesitaba más ingresos, la vida no espera y las cuentas se deben pagar.

Coloqué mi anuncio en una página muy conocida de acompañantes, y con una sola foto sexy en baby doll, llovieron las llamadas y mensajes, pero por supuesto, me sentía temerosa de intentar ese mundo desconocido, un modo de generar más dinero, pero no podía darme el lujo de ser decente.

Recuerdo que mi primer encuentro con un chico fue bien, no se trató de una experiencia negativa ni nada por el estilo, al contrario, tuve suerte de tener un cliente “generoso” y mejor aún, platicador, así que el tiempo se fue en una buena y agradable charla. Recibir mi dinero fue en serio gratificante.

No es como que planeaba convertirme en una top rated y trabajar a diario con más de un hombre, pero de vez en cuando ese ingreso extra me sacaba de apuros, y curiosamente, así fue como conocí a mi Sugar daddy.

Cómo conocí a mi Sugar daddy

Me contactó por el WhatsApp, y me preguntó sobre mi servicio, yo le respondí y ya sabes, una cosa lleva a la otra. No sé aún la razón por la que acepté hablar con él cada día durante un mes, era un saludo de buenos días, buenas tardes, buenas noches, y charlas triviales sobre cómo va el día, sobre nosotros, compartíamos la información necesaria que fue creando un vínculo sin darnos cuenta.

Durante ese tiempo no vi a otros clientes, porque tenía mucho trabajo y la universidad al mismo tiempo, por lo que realmente ni tiempo tenía para lo otro, estaba en pausa la nueva profesión. Tenía la mira en las prioridades, y aparte la maternidad no da tiempo de pensar mucho. Definitivamente eran tiempos difíciles, no supe cómo sobreviví a tanto estrés.

Recibir los mensajes diarios de este hombre tan especial eran un plus, me hacían el día más ameno. Y es que lo que más disfruto de eso, porque aún a la fecha es así, lo que significa recibir esos mensajes es un modo claro de decir que está pensando en mí, y por supuesto que es algo que me encanta, es como un ritual, esas charlas diarias son la cereza del pastel, son parte de mis días, no pueden faltar.

Cuando recién iniciamos nuestra “amistad”, nadie planeaba nada, esto sucedió porque nos conectamos tan fácilmente, tenemos tantas cosas en común que definitivamente era imposible que las emociones del uno por el otro crecieran gradualmente, día con día, conversación tras conversación.

 

Me sentía escuchada y apoyada por esta persona que desde la distancia logró hacerme sentir querida, puede sonarte un tanto absurdo, porque no puedes entregarte emocionalmente así con alguien a quien ni siquiera conoces en persona, ¿cierto?, pero él logró de un modo muy sutil, cautivarme. 

Experiencias de vida similares nos han unido a un más

En fin, las charlas por teléfono eran cosa de diario, y yo me sentía identificada con él porque mi situación era similar, poco tiempo antes de separarme definitivamente de mi ex, yo viví del mismo modo, bajo el mismo techo, lo hice por mi bebé, pues quería que tuviera a su padre cerca, pero no contaba con que el padre fuera un egoísta e insensible, como padre mis respetos, como pareja o amigo, excelente carnicero.

Yo viví con mi ex por un año, bajo el mismo techo sin ser pareja, de vez en cuando había un “desliz” y debo admitir que después de eso me sentía fatal, la cosa era demasiado masoquista, subía y bajaba las expectativas siempre, todavía albergaba la ilusión de formar una familia, pero una vez que entendí que aquello era simplemente imposible, al menos no con esa persona, pues hice lo que mejor pude hacer en ese momento.

Empaqué mis maletas, y busqué mi rumbo, debía volver al ruedo, no podía permitirme caer más bajo, estancarme en una “relación” que ya no era ni eso, en una situación deprimente, angustiante y dolorosa, porque con mi ex solo era calvario tras calvario, eso sí, cuando me fui de su casa le dije yo misma lo que haría para conseguir ingresos extra, por si se llegaba a enterar por ahí, mejor que fuera por mí.

Y esa fue la definitiva, porque como muchas parejas acostumbran a romper y volver, nosotros no fuimos la excepción, no sé cuantas veces me fui y volví, pero esa fue la última, cómo olvidar el día en que por fin corté las cadenas que me ataban, las cadenas mentales que yo misma me forjé, porque fue demasiado fácil partir, y también, sabía que ya era hora. 

Yo no lo sabía pero nos convertiríamos en la pareja sugar daddy / baby baby perfecta

Así que entendí perfectamente la situación de Abdali, yo al igual que él, me quedé un tiempo por mi hija, pero a diferencia de él, no aguanté más de un año, pues él llevaba ocho años en esa situación cuando nos conocimos, y todavía tardó otros tres años más durante nuestra relación que iniciaba.

Compartimos tanto durante ese mes de largas charlas, y cuando por fin llegó el gran día, wow nunca me había sentido tan nerviosa por un encuentro de este tipo, todo estaba en juego, tenía tan altas expectativas, nos conocíamos por fotos, alguno que otro video y notas de voz, pero nada más, y como la conexión que teníamos también era un factor muy importante para desear verlo ya, eran muchas emociones muy positivas, que golpeaban por dentro mi estómago, y el bum bum de mi corazón estaba hecho la carrera. 

Por fin llegó el tan anhelado encuentro

Recuerdo que llegué a ese hotel tan elegante, por cierto, donde me citó, y al llegar al lobby me comían los nervios, pero procuraba que no se notará, mientras vestía la topa que él había elegido para mí, me senté en un sofá del lobby, y no lo vi pasar por la

puerta de la entrada hacia afuera, que es donde según me vería para entrar juntos, y cuando nos encontramos, que nuestras miradas se cruzaron fue tan extrañamente lindo ese momento.

Como si todo alrededor se haya puesto en pausa, y nosotros seguíamos siendo parte de este mundo, menos el resto, solo éramos él y yo. Mi primer impulso fue abrazarlo y debo mencionar igual que me sorprendí de lo increíblemente alto que es, ni siquiera con mis high heels lo alcanzaba, ¡neta! Tal y como me gustan los hombres, más grandotes que yo.

 

Nos agarramos de la mano y subimos al 21 piso del hotel, donde lo más bello de todo fue que pasamos horas hablando, abrazados, como si tuviéramos la vida siendo conocidos, con tanta naturalidad y confianza. Desde el inicio nos ha unido algo más, ni siquiera es por el sexo, el cual por cierto es increíblemente bueno. 

Mi sugar daddy cambio mi vida

Nos vimos un viernes y sábado, todo el día la pasamos juntos, me dio mi dinero por mi compañía, y algo que me gusta mucho de él, y que admiro demasiado, es que siempre ha sido muy caballeroso, nunca me ha juzgado por mis decisiones, todo lo contrario, siempre ha buscado el modo de apoyarme a lograr mis sueños, y ha conseguir las cosas de un modo más “decente” sin la necesidad de ofenderme en el intento, ni siquiera me dijo “quiero que dejes de ser escort”, solo un día después de nuestro primer encuentro, me comentó que quería invertir en México, en algún negocio, que si yo quería ser parte de ello y de ese modo generar más ingresos económicos.

Me dijo que soy una mujer inteligente, capaz, y aparte hermosa en la que sabía que podía confiar y quería apostar a ello y apoyarme a crecer como persona. Nunca ningún hombre me había hecho sentir tan bien como él. Siempre sabe que decir, cuándo decirlo y las palabras perfectas siempre salen de su boca.

 

Cuando me propuso invertir en algo juntos nunca quedó estipulado algún acuerdo entre los dos sobre la exclusividad ni nada, te digo, él ni siquiera me pidió que dejara mi “trabajo indecente”, pero yo por supuesto una vez que arrancó el negocio del Bed & Breakfast dejé de hacer aquello e incluso pude darme el lujo de renunciar a mi empleo de oficina, ahora era mi propia jefa, desde mi comodidad y seguridad, sobre todo. 

Éxito como sugar baby

Cuando me propuso esto comentó que su principal motivo era apoyarme y aparte verme más seguido, debido a la distancia, pues él en Chicago y yo en Tijuana, era un poco probable vernos con más frecuencia.  Así que esta excusa le pareció muy buena  lo hablamos y enseguida me puse a cotizar lo necesario para iniciar.

Yo tenía un terreno en Rosarito y ahí fue donde empezamos, después nos expandimos un poco más, y actualmente tenemos 3 propiedades en total.

En mi caso si me lo llegasen a preguntar, puedo decir sin titubear que un sugar daddy me cambió la vida por completo, es la persona más importante en mi vida actual, pues hasta la fecha seguimos viéndonos, con mucha frecuencia y realmente lo disfruto al máximo, siempre estamos en contacto y hay planes en puerta de vivir juntos, lo cual muy posiblemente suceda.

Quería compartir mi experiencia con todas esas chicas que consideran esta opción, siempre saldrá una buena oportunidad con las relaciones azucaradas, lo importante es saber tomarla y ser muy inteligente, sé tú misma, esa es la clave, seguro que habrá una persona que te amará por lo que eres, sin cambiarte nada y te mereces el cielo completo y esa persona te lo hará saber.

Ser sugar baby puede ser la mayor inversión de tu vida, o algo pasajero, pero haz que valga la pena, los planes de vida son muy importantes, todos debemos tener un motivo de vida, y cuando encuentras a una persona especial con la cual puedes compartir esas motivaciones, la vida te sonríe de otro modo, no lo sabrás hasta no hacerlo. 


INGRESA EN TU CUENTA CREAR UNA CUENTA NUEVA

 
×
 
×
¿HAS OLVIDADO TUS DATOS?
×

Subir

Pronto, Sharing Sugar tendrá un nuevo aspecto!

Ir a la barra de herramientas